viernes, 16 de marzo de 2012

LA TERCERA REVOLUCIÓN INDUSTRIAL


Tecnologías modernas y energías renovables, esenciales para la transición a una economía de bajo carbono.
 

    Jeremy Rifkin es uno de los pensadores sociales más célebres de nuestra época. Es un sociólogo, economista, escritor, activista estadounidense y asesor de la Unión Europea y de diversos jefes de Estado de todo el mundo. Rifkin investiga el impacto de los cambios científicos y tecnológicos en la economía, la fuerza de trabajo, la sociedad y el medio ambiente. 

    Al iniciar esta aventura divulgativa del blog quería publicar un resumen sobre este libro: La Tercera Revolución Industrial, de Jeremy Rifkin, el cual me fascinó por la visión revolucionaria que plantea y lo cerca que estamos de conseguirlo, pero pensaba que tal vez fuera un poco impactante como carta de bienvenida.

    Así que después de que los pocos fieles lectores hayáis digerido todos  los  artículos anteriores, me gustaría recomendar la lectura de tres libros de este autor: “La economía del hidrógeno, 2002”, “El fin del trabajo, 1995”, y sobre todo el último publicado a finales de 2011, “La tercera revolución industrial” el cual sustraeré, resumiré y desarrollaré, a mi forma de entender, las ideas más importantes con las que nos tenemos que quedar para un futuro no muy lejano. 

    Dentro del contexto actual se puede observar como el aumento del precio del petróleo es una realidad y una tendencia en la que nos tendremos que ir acostumbrando debido, como he comentado en artículos anteriores, al aumento de la demanda por parte de países emergentes y a la disminución de las reservas petrolíferas, a lo que hay que añadir las actuales y futuras tensiones en los países productores de este combustible fósil que provocarán aumentos puntuales del precio a cotas inimaginables.

    Incluso el gobierno se apunta al carro de subir el precio de la gasolina a través una mayor tributación de este bien, concretamente en Baleares ya se ha aplicado el “céntimo sanitario”, responsable de que haya subido 4.5 céntimos el litro. Y la CNE (Comisión Nacional de Energía) propone un impuesto adicional de 7 céntimos por litro de gasolina y el gasóleo que permita recaudar 2.000 millones de euros anuales, y así financiar las energías renovables. 

      Sin obviar el problema medioambiental causado por su uso, como son la emisión de los gases de efecto invernadero, con el dióxido de carbono (CO2) como protagonista, una de las amenazas más preocupantes que se va afrontar la humanidad en este siglo, el cambio climático.

    Creo que no podemos encontrar un contexto más favorable para iniciar un cambio de modelo energético a nivel mundial, acompañado de un cambio de conducta en términos de movilidad nivel individual. Así pues, la Tercera Revolución Industrial nos brinda la esperanza de que podamos alcanzar una era poscarbónica sostenible a mediados de siglo, evitando así un cambio climático de niveles catastróficos. Disponemos de todos los elementos necesarios solo falta voluntad para realizar la transición.

    Al igual que en las otras dos revoluciones industriales previas, cambiará de manera fundamental nuestra forma de trabajar y de vivir. La tradicional organización vertical y descendente desde arriba cederá terreno a una nueva de relaciones distribuidas y colaborativas de la era industrial verde emergente, alejándonos progresivamente del poder jerárquico y aproximándonos al poder lateral.

    Para ello Rifkin nombra cinco pilares esenciales que solo pueden funcionar eficientemente relacionando los unos con los otros.


1.        Transición de un régimen energético de combustibles fósiles basados por el carbono a un régimen de energías renovables.

2.        Transformación del parque de edificios de cada continente en minicentrales eléctricas que recojan y reaprovechen “in situ” las energías renovables. Se calcula que hay 190 millones de edificios en los 27 Estados miembros de la UE (sol en el tejado, viento en las paredes exteriores, calor geotérmico del subsuelo, aguas residuales, etc.)

3.        Despliegue de la tecnología del hidrógeno y de otros sistemas de almacenaje energéticos en todos los edificios e infraestructuras para acumular energías como las renovables, que son de flujo intermitente. Este es el punto más delicado, si se consigue explotar este gas como medio de almacenaje a gran escala, no tendremos problemas de disponibilidad de energía cuando la meteorología no acompañase.

4.        Uso de la tecnología de Internet para transformar la red eléctrica de cada continente en una “Intered” de energía compartida que funcione exactamente igual que Internet. Millones de edificios generaran localmente pequeñas cantidades de energía y podrán vender los excedentes que reingresaran a la red, compartiendo esa electricidad sin desperdiciar la más mínima.

5.         Transición de la actual flota de transportes hacia vehículos de motor eléctrico con alimentación de red y/o con pilas de combustible capaces de comprar y vender electricidad dentro de una red eléctrica interactiva continental de carácter inteligente.

    Las sinergias entre los pilares dan lugar a un nuevo paradigma económico capaz de transformar el mundo. Europa está en cabeza en inversión y desarrollo de estas tecnologías, compitiendo con las grandes potencias como Estados unidos, China e India.  Incluso los países emergentes también tienen una muy buena oportunidad para industrializarse de forma eficiente utilizando estos recursos sin el coste de reemplazar toda la infraestructura instalada. Por ejemplo Brasil, el 84 % de su electricidad proviene de la energía hidráulica, y el etanol de producción nacional supone más del 20% de cada litro de gasolina usado en el transporte. 

    De energía renovable hay por todo, así que se crearía un régimen de energía sostenible e integrada. Cada país producirá su propia energía y compartirá sus excedentes con lo demás “trabajo en red”. Pongamos un ejemplo; los excedentes de energía solar en Italia o España se transferirían al Reino Unido, este a Portugal con su excedente de energía eólica, Portugal con su excedente de energía hidráulica a Eslovenia, y esta su energía producida con los residuos forestales a Polonia, que a su vez genera mucha energía a través de biomasa agrícola que la vendaría a Noruega, etc.

    El objetivo es convertir a Europa en la economía más competitiva del mundo, ya que los costes de la energía están eclipsando los costes laborales en ciertos sectores productivos. Concretamente la economía española necesita consumir un 20% más de energía para producir sus bienes y servicios que la media de la Unión Europea, lo que supone una pérdida de competitividad creciente, al rivalizar con economías mucho más eficientes.

    Así que las eléctricas del futuro se dedicarían a cogestionar el uso de la energía de las empresas de toda la cadena de valor. Actualmente el 33% de la población mundial no tiene acceso a la electricidad, estamos hablando de más de 2.300 millones de personas que podrían tener acceso a la electricidad sin que suponga un peligro para el planeta. Hay que recordar que la electricidad libera a los humanos de las tareas diarias de supervivencia.
 
    Y para ello es básico que se empiecen a crear acciones como: un plan de gobernanza, una financiación público-privada con criterios impositivos fiscales que incentiven esta opción, códigos, normas y reglas universales, auditorias energéticas a nivel continental, y comunidades pilotos para educar y movilizar. Pero sobre todo que cada uno de nosotros seamos conscientes de ello y pongamos nuestro granito de arena para que todo esto sea posible. 

This is your world, this is our world.

domingo, 11 de marzo de 2012

LA ENERGIA NUCLEAR, NO ES UNA OPCIÓN.

Aprovechando que hoy, 11 de marzo, se cumple un año de la catástrofe nuclear de Fukushima en Japón, me gustaría dedicar este artículo a todas las víctimas por accidentes nucleares, y denunciar que esta energía no es ni mucho menos limpia y barata.
Pinchar en esta página: http://www.debateenergetico.org/top10.html

Todas estas afirmaciones de políticos y presidentes de empresas eléctricas, plasmadas en el enlace anterior, están totalmente influenciadas y manipuladas por la fuerza ejercida de los loobys que presionan sin miramientos los organismos de control y gestión de los Estados para mantener sus enormes beneficios. Y el informe de energía 3.0 realizado por Greenpeace desmonta todos estos tópicos y estereotipos con argumentos más que convincentes.

Actualmente existen unos 400 reactores operativos de energía nuclear. Según Organismo Internacional para la Energía Atómica (OIEA) de Naciones Unidas y la industria nuclear, la probabilidad de que el núcleo de un reactor se fusione es de uno cada 250 años, mientras que realmente ha habido una gran catástrofe nuclear cada 10 años: Three Mile Island (EEUU, 1979), Chernobil (Ucraina, 1986), y Fukushima (Japón, 2011), sin contar también con numerosos incidentes de menor rango como el de Mayak (Rusia, 1957), Windscale (UK, 1957) o Tokaimura (Japón, 1999), entre otros. En cualquier momento, una combinación imprevista de fallos mecánicos, errores humanos o desastres naturales puede provocar que cualquiera de los reactores que hay en el mundo se vuelva incontrolable y sus consecuencias son espeluznantes.

Y la prueba más evidente de ello es Fukushima, una central con múltiples barreras diseñadas para impedir que la radiación llegara al medio ambiente o la población, puesto como ejemplo de seguridad nuclearen las demás centrales, y todas las medidas no sirvieron de nada. A pesar de que la industria nuclear y sus grupos de presión han realizado todo tipo de maniobres para que Fukushima parezca un incidente superado, la realidad es que unas 150.000 han sido evacuadas y muchas de ellas no han podido volver a sus hogares ya que se exponen a una fuerte radioactividad,  a pesar de estar a un radio de 50km del lugar de origen de la catástrofe, y esto existirá durante muchas décadas. Además de que las indemnizaciones a los afectados brillan por su ausencia, destrozando la vida a miles de familias. Se calcula que el coste total de reparación podría estar entre 500.000 y 650.000 millones de $ y (TEPCO), aseguradora de la central, consigue eludir gran parte de la responsabilidad. 

A la industria nuclear también le gusta promocionar la idea de que la construcción de reactores atómicos de gran tamaño genera puestos de trabajo, pero esto no es así. La edificación de un reactor genera únicamente 2.400 empleos en el sector de la construcción, y una vez activo bastan 800 operarios para que funcione. Para conseguir generar unos 70.000 puestos de trabajo se necesitaría construir 22 centrales, con un coste mínimo de 200.000 millones $ y un tiempo de construcción de más de 20 años. Por lo contrario, según la Union of Concerned Scientist, si el gobierno fijara un requisito para que las empresas eléctricas estuvieran obligadas a obtener un 25% de su electricidad a partir de las energías renovables se generarían 300.000 empleos.

Es cierto que las centrales nucleares no emiten gases de efecto invernadero, pero generan los conocidos residuos radiactivos de baja, media y alta actividad. Estos son un material muy peligroso durante cientos de miles de años, ya que no existe ninguna solución técnica que asegure que no se producirán efectos negativos. Actualmente se almacenan en piscinas de refrigeración de las propias centrales o almacenes temporales, y ahora se quiere crear un cementerio nuclear centralizado en Soria, cuando lo que se debería es no promocionar mas ya esta energía, cerrar  las centrales e invertir en las energías renovables, ya que disponemos actualmente de una tecnología verde desarrollada, fiable, asequible y preparada para reemplazar los peligrosos reactores nucleares. Ya que prescindir de esta tecnología es perfectamente posible a nivel económico, y deseable des del punto de vista social y medioambiental.

En España disponemos de 8 reactores y la energía nuclear supone el 13% del consumo de electricidad, siendo ya superada por las energías renovables, a pesar de todas las trabas que se le están poniendo. La central de Garonya es idéntica al reactor de Fukushima, una de las más viejas del mundo y con una fecha de cierre establecida, pero el Gobierno prolongó su funcionamiento de manera absolutamente irresponsable, poniendo en riesgo las persones a cambio de que sus propietarios, muy poderosos, sigan ganando enormes beneficios mientras el precio de la electricidad para los ciudadanos sigue siendo el mismo o superior.

Finalmente os dejo con este gráfico donde podéis observar a nivel mundial donde están concentrados la mayoría de reactores nucleares, y lo que suponen para cada Estado su dependencia de esta energía.


 Datos 2009

España importa el 77% de la energía consumida, lo que supone un coste altísimo para las arcas públicas, pero la solución no está en la energía nuclear, a pesar de que muchos no lo reconozcan y sean demagogos para no cerrar “el chiringuito”. Así que desde aquí lanzo mi último mensaje de petición al cierre paulatino de todas estas centrales y el apoyo incondicional a las renovable capaces de cubrir toda la demanda energética para 2050, y reducir también la demanda energética con eficiencia e  inteligencia, claves para garantizar la sostenibilidad a largo plazo.

This is your world this is our world.