Se otorga al ciudadano la responsabilidad de preservar el medio ambiente a través de acciones que implican un razonamiento lógico: decisiones responsables a la hora de elegir la procedencia de los productos que compra, el coste ecológico de su fabricación, transporte y envasado y la gestión de los residuos que se generan. (Daniel Goleman, “Inteligencia ecológica”)
Ayer, 22 de abril, fue el Día de de la Tierra (Earth Day), celebración que sirve para reflexionar sobre la inviabilidad de nuestro modelo de desarrollo actual, que necesitaría de varios planetas para que pudiéramos mantener nuestro nivel de consumo. Y por esta razón, es imprescindible que nos ajustemos a los límites que marca nuestro territorio y que hagamos un reparto equitativo de los recursos disponibles.
Si nos ponemos a pensar, cualquier acción que realizamos tiene una incidencia en el medio ambiente, así que cualquier pequeño cambio en dichas acciones supone una oportunidad para cuidar mejor nuestro planeta.
A continuación con información recogida de diversas fuentes y aportación propia, se expondrán una serie de hábitos que se deberían ir adquiriendo por tres motivos principales; conseguir un nivel de vida y consumo más sostenible y saludable para nuestro cuerpo, una mayor concienciación respecto al medio ambiente minimizando nuestra huella ecológica para dejar nuestra conciencia una poco más tranquila, y finalmente por una cuestión económica, ya que ser más eficientes con todos los recursos repercutirá de forma positiva en nuestros bolsillos.
Aquí van 6 ejemplos básicos:
1- Intenta evitar la compra de todo tipo de envases.
Sinceramente a veces yo mismo caigo en la tentación, tal vez por comodidad, de comprar todo tipo de productos envasados, los cuales puedo disponerlos sin ese envase en la mayoría de los casos. Es verdad que los supermercados y tiendas te condicionan a realizar la compra de esa forma, pero existen otras muchas alternativas.
Un ejemplo muy claro son las bolsas de ensalada, las cuales crean una “atmosfera modificada” para conservar alimentos y usan cloro para lavar la lechuga, lo que destruye nutrientes de efecto antioxidante y de alto valor. En cambio si compramos una lechuga entera, además de ser mucho más fresca y saludable, dispondremos de más dinero para comprar más ingredientes o un aliño rico. Y si te quieres sentir aún más realizado puedes cultivar tus propias lechugas ya que no necesitan mucho espacio y en cualquier tiesto caben, teniendo una preciosa lechuga en poco más de un mes.
Los envases de muchos productos de alimentación de gran consumo, con sus cajas dentro de otras cajas, tienen un efecto muy nocivo sobre el medio ambiente. Comprar artículos no perecederos en envases familiares, comprar comida al peso y guardarla en nuestros propios recipientes reutilizables o buscar productos comercializados en envases rellenables son posibles soluciones para ser más “eco”.
2- Comprobar que todo este apagado.
¿Quién no se ha dejado/o se deja el ordenador encendido durante toda la noche? Cuando esto me ocurre intento compensarlo con un menor consumo de luz en los días siguientes. La verdad es que antes de acostarnos y antes de salir de casa, debemos dedicar un momento a comprobar que todo esté bien apagado.
Dejar encendido el ordenador toda la noche, por ejemplo, puede consumir tanta energía como imprimir 800 folios con impresora láser. Al año serían 2600 kwh de energía y hasta 1,9 toneladas de CO2 sin hacer nada de provecho. Además, cuando el cargador del móvil está enchufado a todas horas, pierde hasta el 95% de la energía que consume (si está caliente, es que consume electricidad). Cuando no te haga falta, desenchúfalo.
Al igual que la televisión, y otros aparatos eléctricos, que muchas veces la cerramos con el “standby” por comodidad, si los cerramos del todo, a lo largo del año lo veremos reflejado en nuestra factura eléctrica.
3- No malgastar agua innecesariamente.
Al afeitarse, lavarse la cara, cepillarse los dientes, enjabonarse, debemos abrir el grifo siempre que sea necesario y no dejarlo abierto durante todo el proceso por pereza a cerrarlo. Tampoco dejes corres el agua del grifo esperando a que salga fría o caliente mientras esta se pierde, ten siempre una jarra o cubo cerca para aprovechar esa agua para regar, limpiar o otra acción necesaria. Y como todos sabréis, una buena ducha mejor que un baño.
Otras medidas muy aconsejables para ahorrar agua en el hogar son la instalación de limitadores de caudal que mezclan el agua con aire consiguiendo una sensación de gran caudal. Y también revisar que toda nuestra instalación no tenga fugas de agua.
Cada ciclo de lavado consume más de 100 litros de agua, así que antes de poner la lavadora en marcha, espera a que esté llena (lo mismo con el lavavajillas). Recuerda también que las secadoras consumen más energía que cualquier otro electrodoméstico, así que si es posible tiende la ropa al aire libre, con esta acción estarás reduciendo las emisiones de CO2 de tu casa unos 90 kilos al año.
4- Intenta utilizar otros medios de transporte que no sea siempre el coche.
Cada vez que se recorren 6 kilómetros en bici, y no en coche, se le evitan al aire unos 7 kilos de contaminación. Además de ser muy saludable caminar o ir en bicicleta, nos ahorramos una cantidad considerable de dinero en gasolina y tiempo buscando aparcamiento.
A diferencia del transporte privado, los viajeros de transporte público tienen que adaptarse a los horarios y a las rutas que ofrezca el operador. Pero los viajeros comparten el mismo medio de transporte (autobuses, metro, tranvías, trenes, ferrys). Estos facilitan la circulación y consumen mucho menos energía por persona.
Si no dispones del dinero suficiente para invertir en la compra de un vehículo eléctrico, híbrido, o de bajo consumo y bajas emisiones, existen otras posibilidades para utilizar un coche cuando tengas esa necesidad. Estoy hablando del Carsharing, que es un alquiler de vehículos por periodos cortos de tiempo. Este servicio existe en España a través de empresas privadas, pero en grandes capitales europeas, como Suiza, ya hace años que existe como servicio público y con un funcionamiento similar a las bicicletas compartidas. Si vamos un paso más allá, llegamos al Carsharing P2P (peer to peer, o lo que es lo mismo de igual a igual), es un servicio de alquiler de coches pero entre particulares, un buen ejemplo es Social Car. (http://www.socialcar.com/).
Finalmente también existe otro concepto llamado Carpooling que consiste en compartir coche y viaje, ya que se hace un uso compartido del vehículo y también del trayecto.
Y si no nos queda más remedio que coger nuestro propio vehículo intentemos conducir de la forma más eficiente posible con consejos como: arrancar el motor sin pisar el acelerador, utilizar las marchas adecuadas con bajas revoluciones, no ir a grandes velocidades y poner la 5ª marcha a más de 50km/h, mantener una velocidad uniforme sin frenazos y acelerones, reducir la velocidad levantando el pie del acelerador, y si debe estar parado en un sitio más de 60 segundos, apaga el coche.
5- Disminuir considerablemente el consumo de carne y lácteos.
Si analizamos el consumo de carne mundial por diferentes países y lo comparamos con las emisiones de gases de efecto invernadero vemos que existe una gran correlación. Por poner algunos ejemplos, EEUU se consume una media de 124kg de carne por persona al año, Australia 110, Brasil 82, UK 80, Alemania 82, China 52, España 50, Japón 44, mientras en todo el continente africano no llega a los 14kg de consumo de carne por persona al año.
Desgraciadamente para abaratar costes, a los animales se les hacina en espacios minúsculos y se les ocasiona un sufrimiento excesivo. Sólo sería "moralmente lícito el consumo de carne" en el caso de "animales que hubiesen sido sacrificados de forma indolora, después de haber vivido una vida digna" (ganadería extensiva).
En España ha bajado el consumo medio por persona de legumbres a la mitad, de pan a menos de la mitad y de patatas a casi la mitad, mientras que el consumo de carne y derivados ha aumentado a mucho más del triple. Sabiendo todo lo anterior, y que el consumo de carne en abundancia es una dieta con exceso de grasa animal que provoca problemas cardiovasculares, obesidad, diabetes y varios tipos de cáncer, tendríamos que replantearnos una dieta más equilibrada en nuestro día a día y minimizar el consumo de carne.
Recordar que reducir el consumo de carne libera directamente espacio ecológico, y en esa medida permite avanzar hacia un mundo más sustentable. Es una condición no suficiente, pero sí necesaria para el auténtico desarrollo sostenible.
6. Las 4R: Reducir, Reutilizar, Recuperar y RECICLAR.
Reduce al mínimo el impacto de la basura que no tengas más remedio que generar aplastándola antes de tirarla al cubo correspondiente. Así ocupará menos sitio en los vertederos o las plantas de reciclaje.
La UE tiene como objetivo reciclar el 50% de residuos municipales como papel, metal, plástico, y vidrio, y el 70% de los residuos de construcción y demolición para el año 2020.
A parte del punto de envases comentado anteriormente, quiero hacer una mención especial por lo que se refiere al vidrio, ya que por cada tonelada de vidrio reciclado se ahorran 130 kilos de combustible y 1.200 de materia prima. El vidrio es un material 100% reciclable que no pierde sus propiedades físicas ni disminuye su calidad en el proceso de reciclado.
El método español del “punto verde”, hace que los fabricantes de vidrio pagan una tasa que financia la recuperación de los envases. En España se recuperan los envases y se trasladan a una planta de reciclado donde se procesan, con temperaturas inferiores a los convencionales, para convertirlo en “calcín”, el material del que se obtiene el vidrio reciclado. En países como Alemania existe la posibilidad de reutilizar el envase sin necesidad de someterlo a un nuevo proceso de fabricación, sino sólo de lavado. O el programa ya comentado en artículos anteriores sobre el excelente Sistema de Depósito, Devolución y Retorno (SDDR) de envases de bebidas.
La mentalidad ecológica, que debe ser la mentalidad de los hombres y mujeres del siglo XXI, no es la de un autómata que sólo elige el color del contenedor al tirar la basura, sino la de un ser humano consciente y responsable que decide cómo y qué recursos consume.
This is your world, this is our world.